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El Ayuntamiento de Abanto Zierbena continúa protegiendo a los mayores de 80 años en sus hogares y para ello, el pasado mes de diciembre se inició la colocación de 16 nuevos detectores contra incendios en más de una docena de casas.

El Ayuntamiento de Abanto Zierbena elaboró  en 2014 el estudio “Necesidades sociales de las personas mayores de 80 años que viven solas o acompañas de personas mayores de 80 años” y como consecuencia de ello, arrancó la primera fase de esta iniciativa contra el fuego. En total, se colocaron 169 aparatos en 165 viviendas, con una cobertura próxima al 80 % del colectivo de personas mayores de 80 años que viven solas o acompañadas de otras personas mayores de 80. La edad de las 202 personas que habitan las 165 viviendas sobre las que se realizó el estudio estaba entre los 79 y 98 años.
Y a partir de este momento, cada año se realiza un seguimiento del estado de los aparatos para su correcto funcionamiento. Se trata de un servicio  gratuito de prevención contra incendios que el Ayuntamiento de Abanto Zierbena, pone al servicio de los vecinos y vecinas con más edad y que no requiere ningún tipo de obra Los fuegos fortuitos o accidentales en los hogares son frecuentes y las personas mayores son más vulnerables en estos casos,  por lo que un detector de humos puede evitar una desgracia
“El Ayuntamiento ha apostado firmemente por este proyecto con un presupuesto total desde su inicio hasta el año 2019 de 46.028 euros., habiendo destinado 10.000 euros en el última año para la colocación de los detectores de humo en nuevas viviendas y el mantenimiento y revisión de la totalidad de ellos.
 
En este caso, el censo de población era de 20 viviendas habitadas por personas mayores de 80 años que vivían solas o acompañadas de personas mayores de 80 años.

Una vez descontadas las bajas entre las personas destinatarias, 14 personas (70%) aceptaron participar y se beneficiaron del servicio.

Con el fin de identificar peligros, se realizaron análisis de riesgos en los propios domicilios de las personas. A tal efecto se construyó un instrumento que permitiera guiar la inspección y recoger los datos observados.

A las 14 viviendas visitadas, se les hizo un croquis para facilitar una posible evacuación en caso de emergencia y se les facilitó un manual de autoprotección ante incendios en el hogar además de darles nociones básicas de seguridad (cómo actuar ante un incendio).

De las 14 casas visitadas, en 12 se instaló un detector de humo; y en 2 viviendas dos detectores. Para la instalación de más de un detector se tuvieron en cuenta los metros cuadrados de la vivienda y la distribución de ésta además de otras razones técnicas. Por lo tanto en el año 2018 se instalaron 16 detectores nuevos y junto con las nuevas altas en el servicio también se ha hecho un seguimiento centrado en las instalaciones eléctricas y de gas y los detectores de humo instalados en fases anteriores sustituyendo las baterías, limpiando las ranuras de las pantallas ópticas y testando los dispositivos para comprobar el correcto funcionamiento de los mismos,

 

Por lo tanto, actualmente en el servicio hay 182 viviendas protegidas y en total los detectores de humo en funcionamiento son 212 ya que los detectores de humo adicionales repartidos en dichas viviendas ascienden a 30.

 

Teniendo en cuenta que el año 2014 se puso en marcha el OBSERVATORIO MUNICIPAL DE PERSONAS MAYORES, en todas estas viviendas (182) además se han mantenido entrevistas sociales estructuradas para atender a las personas que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad e intentar mejorar las condiciones de vida de quienes sufren más dificultades.

El objetivo general del Observatorio Municipal incluye, por un lado entrar en contacto, recoger información y describir las características y la situación vital de las personas mayores; por otro lado, identificar personas en riesgo y/o situación de maltrato, abandono y/o aislamiento social; y entre otros, identificar, personas con déficit cognitivo, necesidades relacionadas con los servicios sociales y, personas con necesidades especiales.

En todas las viviendas se informó de los servicios/recursos existentes y tras las entrevistas mantenidas los Trabajadores Sociales) elaboraron un informe de cada persona entrevistada reflejando tanto las necesidades detectadas como las necesidades expresadas en cada domicilio así como su evolución incluyendo información del año anterior para facilitar un seguimiento individualizado.

Con la finalidad de conocer cuáles son las carencias reales de las personas mayores se les preguntó directamente cuáles eran sus necesidades. Se constató que la situación actual de la mayor parte de las personas que conforman la población entrevistada, era buena en todos o la mayor parte de los parámetros analizados. No obstante, se detectaron algunos datos que aconsejan la toma de medidas preventivas para mantener esta buena situación general.

También resulta importante recalcar que no se detectaron situaciones de maltrato
 
En general, consideramos que la mejora en las habilidades sociales de las personas y la puesta en marcha de iniciativas que favorezcan el establecimiento de nuevas relaciones tendrá un efecto terapéutico y preventivo.